La historia de una ida y una vuelta

el

Estaba atarantada. El ruido, la gente, las maletas, la estación. Por fin un asiento, pensó mientras caminaba con su boleto en la mano, y la mirada buscando su lugar…
eh? E17…los ojos de vuelta al boleto…y después al asiento. –está sentado en mi lugar-. Lo miró un poco confundida y él, regresó la mirada un tanto incrédulo. Tenía también el E17…

Y fue una de esas extrañas coincidencias de la vida, que todavía le trae sonrisas cuando lo recuerda. Fue una de esas casualidades que, por un instante, le cambiaron la vida.

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Un comentario Agrega el tuyo

  1. un lobo bueno dice:

    cambiaron los dos, más que sus vidas…

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