Nuestro viaje no ha terminado

No tan emocionante como hace cuatro años, Washington se vistió de gala una vez más para darle la bienvenida a los Obama a la casa blanca.  Ya no un momento histórico, sino pura rutina de la ciudad en la que vivo, y en pleno invierno, mis planes no eran los de salir a las calles y unirme a las multitudes… pero… cuando preguntaron en mi oficina quién quería boletos, sin pensarlo dije yo. Nunca sobran, me justifiqué ante la Kaluz congelada del 2009. En lo que decido si sí o si no, mejor los pido.

Las noticias auguraban que sería una de las inauguraciones más cálidas de las que se tiene registro, que asistirían menos de la mitad de las personas que acudieron en el 2009, y que Beyonce cantaría el himno nacional, que no me lo podía perder.

Aun  renuente, H dijo que sí, que fuéramos. Hace cuatro años fuimos al desfile, así que no cuenta. Vivimos en DC, no ir a una inauguración, y cuando se tienen boletos y es la del amigo Barry, sería como vivir en Acapulco y nunca haber visto los clavadistas de la quebrada.

Empacamos comida y usamos nuestras licras de correr debajo de los pantalones, nos pusimos botas, gorro, y guantes, y nos preparamos para sumergimos en las corrientes de personas que se dirigían hacia el National Mall. Sí, hubo menos gente de la que recuerdo hace cuatro años, pero el metro estaba llenísimo, y los camiones llegaban hasta ciertas calles, y después había que caminar, y caminar, y caminar. Hacía frío, pero nada que una buena chamarra y varias capas de ropa no pudieran hacer más llevadero. Otra vez la gente cantaba al unísono, Obama, Obama, y abucheaban a los republicanos cuando aparecían en la pantalla. Aun con boletos estábamos bastante lejos de donde estaba pasando la acción.

Barack, sereno y con una gran sonrisa, juró proteger la constitución una vez más. A diferencia de hace cuatro años, su discurso ahora se dejo de eufemismos y se inclinó a la izquierda, habló de lo que no es políticamente correcto, habló de igualdad, de derechos civiles, y de justicia social para todos. Y lo hizo recordándonos que nuestro viaje no está completo mientras haya otros cuyos esfuerzos no sean reconocidos, cuyo amor no sea validado, cuyos derechos sean ignorados. Nuestro viaje no está completo.

Y después cantó Beyonce…

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s